Ocho consejos para comer saludable fuera de la oficina

La rutina, las prisas, las obligaciones laborales o, sencillamente, el ocio ha provocado que la inclinación de comer fuera del lugar de vida se haya triplicado por arriba del consumo doméstico en los años anteriores, según un reporte anunciado por la Federación de Industrias de la Nutrición y Bebidas (FIAB).

El ingrediente negativo de este apunte es que las comidas en sitios de comidas o bares llevan implícitos el aspecto tiempo y, comunmente, acostumbran ir aparejadas de prisas. Además, puede conducir a multiplicar la proporción de comestibles que ingerimos, de esta forma como el consumo de grasas animales, saturadas y postres grasos”, apunta el vicepresidente de la Fundación De España del Corazón (FEC).

Por esto, es requisito poner atención en lo que ingerimos cuando no nos encontramos en casa y, para llevarlo a cabo más simple, la FEC ofrece una sucesión de consejos para hacernos la vida más simple y sana.

Debido a que“comer fuera de casa no tiene por qué ser sinónimo de comer mal”.

  1. Revisar el menú del lugar de comidas por Internet antes de asistir para corroborar si tiene promociones saludables. Es aconsejable, en caso afirmativo, inclinarse por los pescados, las carnes blancas antes que las rojas, verduras y frutas para el postre. Desde luego, mejor que elijas la cocina al horno o a la plancha que comestibles fritos o empanados.
  2. Comer una parte de fruta a media mañana para evadir terminar con toda la carta en el momento de la comida.
  3. Acompaña tu comida con agua, nada de refrescos, alcohol u otras bebidas azucaradas. Vas a evitar sentirte hinchado y reducirás una ingesta calórica innecesaria.
  4. Elige lo que vas a comer antes que el resto de comensales. De esta forma vas a evitar caer en la tentación de soliciar algo poco saludable si ellos lo hacen.
  5. Comparte los entrantes, más que nada si no son saludables (aunque intenta que sí lo sean).
  6. Menos es más, por eso trata de solicitar platos que no contengan bastantes comestibles diferentes y pregunta por el acompañamiento de cada uno antes de elegir. Vas a evitar la existencia de patatas fritas u otros productos grasos.
  7. Evita agregar salsas, la forma recurrente de transformar un plato saludable en otro lleno de calorías vacías, azúcares y excesiva sal.
  8. Si te has llenado y no has terminado el plato, no tienes que obligarte a comerlo. Ten en cuenta que la mayor parte de sitios de comidas da la alternativa de prepararte “para llevar” lo que te ha sobrado.

Mejorar los hábitos saludables dentro y fuera de la oficina te ayudarán a vivir en Tu Ciudad con una sonrisa. ??

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